Fiscal Cliff: los componentes del precipicio

Fiscal Cliff

Hace un par de semanas escribía sobre el Fiscal Cliff y las consecuencias que este podía tener en los mercados, todavía con la incertidumbre del resultado de las elecciones estadounidenses. Pero las elecciones dieron como vencedor a Obama y desde el 7 de noviembre, uno de los puntos en los que se ha centrado es en intentar llegar a un acuerdo sobre cómo afrontar el Fiscal Cliff.

La semana pasada leía un artículo en el que el Deutsche Bank desglosaba los componentes del Fiscal Cliff, aportando algo de luz a un término muy utilizado pero bastante desconocido. Creo que es un gráfico bastante revelador por lo que he creído interesante compartirlo con vosotros.

Desglose del Fiscal Cliff

A pesar de que otras fuentes como Goldman Sachs manejan números ligeramente diferentes, de lo que no cabe duda es que uno de los componentes principales del Fiscal Cliff es el denominado “Payroll Tax Holiday”, seguido por la reducción de impuestos de la era Bush.

Payroll Tax Holiday

El “Payroll Tax Holiday” es una reducción temporal de impuestos sobre la nómina que se aprobó en Estados Unidos en el Acta de Tax Relief de 2010, y que venía a sustituir otra reducción de impuestos que expiraba en aquella fecha: “Making Work Pay” (o MWP).

El “Payroll Tax Holiday” significaba un reducción del 2% aplicable a las contribuciones a la Seguridad Social hechas por el trabajador en 2011 (del 6,2% al 4,2%), con un beneficio máximo de 2.136$, mientras que el beneficio máximo del MWP era 400$ para individuales y 800$ para parejas. Como podemos ver, el incremento de beneficio fiscal fue notable con esta medida.

Sin embargo, este beneficio fiscal era de carácter temporal, ya que afecta directamente a la Seguridad Social, por lo que es bastante probable que no continúe. El problema es que, de no prorrogar de alguna manera el beneficio fiscal, el incremento de impuestos sólo en 2013 rondaría los 95.000 millones de dólares (95$ billones americanos), un dinero extra que los consumidores ya no tendrían en su bolsillo para poder gastar.

Analistas de Moody’s estiman que la supresión de este beneficio fiscal podría reducir un 0,6% el crecimiento económico en 2013, mientras que analistas independientes hablan de un punto porcentual e incluso un incremento el desempleo en 1 millón de trabajadores.

Para hacer esta transición menos traumática, parece que podrían estar pensando revivir el MWP, aunque si quisieran conseguir un beneficio fiscal similar al anterior deberían doblar las cantidades máximas del MWP. En el siguiente gráfico (realizado por el Centro de Política Fiscal) se puede ver una comparativa de cómo afectaría este cambio a los distintos niveles de renta.

Alternativa al Payroll tax holiday

Bush Tax Cuts

El segundo punto a tener en cuenta en el Fiscal Cliff según el análisis del Deutsche Bank son los impuestos sobre los ingresos.

En la era Clinton, y para ingresos superiores a 388.351$, el tope impositivo se fijó en 39,6%. Sin embargo, durante el mandato de Bush, se llevó a cabo una reducción de estos impuestos fijando ese tope en el 35%. Este beneficio fiscal que expira el 1 de enero, devolvería los impuestos sobre los ingresos a ese 39,6% de tope máximo, un incremento modesto si tenemos en cuenta que nos encontramos en niveles históricamente bajos.

Para aquellos que tengáis curiosidad, en la siguiente infografía podéis ver cómo se ha ido variando este impuesto en los últimos 100 años.

Impuestos en Estados Unidos

Impuestos sobre dividendos

De todos los cambios esperables el 1 de enero, proporcionalmente el mayor de ellos es el impuesto a los ingresos por dividendos.

Si no se busca una solución alternativa, a comienzos de año, los impuestos a los ingresos por dividendo en Estados Unidos se triplicarán, pasando de un 15% actual a un 43,4% (39,6% de la era Clinton más el nuevo impuesto del 3,8% de Obamacare). Esto significa que por ejemplo una persona que ingresaba 100.000$ brutos en impuestos obtendrá limpios 57.000$ frente a los 85.000$ que habría obtenido el año anterior. Una caída de un 33%.

Esta subida de impuestos a los dividendos puede generar un cambio en el comportamiento de los mercados. Por una parte, ciertos inversores que basaban su operativa en los dividendos pueden empezar a buscar otras opciones para su dinero, puesto que los dividendos pierden gran parte del atractivo que hasta ahora tenían. Por otra parte, las empresas ante la presión de los accionistas, pueden empezar a recortar dichos dividendos y utilizar el exceso de capital para nuevas inversiones o recompra de acciones.

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