250

Trading sí, pero en su justa medida

El trading, como cualquier trabajo que se realiza desde casa, hay que realizarlo de forma dosificada. Pasarnos de “la dosis” que nuestro cuerpo admite puede convertir el invertir en nuestra mayor droga.

“El trader tiene que entrenar su mente para ser objetivo y permanecer centrado en el ‘flujo de la oportunidad del momento’ “. Mark Douglas

Las personas que trabajan de forma independiente quieren que el trabajo que realizan sea rentable y sobre todo beneficioso. Pero si encima es un trabajo que se realiza en la soledad del hogar, sin más trato con el mundo exterior que el teléfono o el ordenador, puede convertirnos en personas recelosas de pisar “realmente” la calle y mantener contacto “real” con otros.

Según nos hemos ido iniciando en el mundo de las inversiones, nos damos cuenta de que nos gusta relacionarnos con otros inversores. Poco a poco no nos apetece hablar más que de gráficos, de cómo va este o aquel activo, de cómo entrar en cortos en tal cotizada, de que menudo gap que está haciendo tal valor, de que yo puse este stop loss y me barrieron,… Muchos de los términos que empezamos a utilizar para “el ciudadano normal” no significan nada y, lo que es peor, nuestra familia y amigos empiezan a mirarnos “raro”.

“El trading es un proceso de aprendizaje continuo, no sólo sobre los mercados, sino sobre nosotros mismos”. Dan Gramza

Como inversores pasamos por dos etapas: la primera es cuando nos formamos como inversor  y la segunda es cuando operamos como inversores. La primera etapa no termina nunca y se solapa con la segunda; puesto que el mercado está en continuo movimiento nosotros no podemos estancarnos y debemos movernos con él.

Ya sabemos que uno de los pilares del inversor es la gestión de capital y que es importante llevar un diario del inversor. Otro de los pilares es la psicología del inversor. Pues mezclando todo esto nos encontramos con algo muy importante no sólo como inversores, sino como personas: la gestión de nuestro tiempo.

“El diario cognitivo puede utilizarse para identificar las mejores prácticas en nuestra forma de pensar y operar”. Brett N. Steenbarger

La primera etapa es cuando empezamos como inversor y lo primero que debemos hacer es formarnos como tal. ¡Eso pasa en cualquier proyecto que iniciemos! Nadie nace sabiendo nada. Así que al principio es normal que hablemos con los términos que vamos asimilando día a día, que sólo leamos noticias de economía, y que nos quedemos embobados mirando los gráficos. Si nos iniciásemos en la informática hablaríamos de entornos, programas e incluso de si escribimos con dos dedos o con todos. Si nos formásemos como jardineros hablaríamos sobre tipos de abonos, plantas y flores. Esto es normal hasta un punto.

“Una carrera en el trading es una maratón, no un sprint. Los ganadores dosifican el ritmo”. Brett N. Steenbarger

Os lo explico con un ejemplo sencillo con el que seguro que más de uno os sentís identificados: nuestros propósitos para Año Nuevo. En la primera semana te apuntas a un gimnasio, o a una academia de idiomas, o empiezas a intentar hacer realidad cualquiera de tus propósitos. ¡De este año no pasa y lo voy a conseguir! En la segunda semana la cruda realidad empieza a imponerse y sólo vas un rato (si llegas a ir) un día al gimnasio, o a la academia, etc. En la tercera semana cada vez que encuentras un rato libre (que son pocos) intentas “recordar” que tienes que ir a esas clases. En la cuarta semana… tienes mucho jaleo, pero la semana que viene lo retomas. Al cabo de 11 meses decides volver a realizar tus propósitos de Año Nuevo y en el mejor de los casos retomarás algunas de esas clases, en el peor (y el habitual) cambiarás de propósitos para intentar proyectos nuevos que te gusten más. ¿Qué es lo que falla? Efectivamente ¡la gestión de nuestro tiempo!

“Puedes ganar muchísimo dinero si aprendes a no perderlo. La obsesión por ganar es el camino perfecto hacia el desastre”. Michael Duvan

Pues invertir es lo mismo. Debemos dedicarle un tiempo diario a nuestro aprendizaje. Ese tiempo varía dependiendo de cada persona, pero de media hora a una hora es suficiente para que nuestro cerebro no se sature. Luego hay que dejarle un tiempo para asimilar esa nueva información.

En la segunda etapa empezamos a operar como inversor (pero recordad que nuestra formación es continua). Hay dos tipos de inversores: los que se dedican en exclusividad a los mercados financieros y los que tienen su trabajo y además las inversiones.

¿Cuántos de vosotros de camino al trabajo comprobáis cómo cerró ayer Wall Street u hoy el Nikkei? ¿Cuántos lo primero que hacéis en la oficina al encender el ordenador es comprobar si la orden que le disteis ayer a vuestro broker ha entrado hoy? Imagino que en muchas de vuestras caras se ha dibujado una sonrisa al descubriros reflejados en estas preguntas.

Pues bien, los que comparten su afición a los mercados financieros con otro trabajo tienen la suerte de poder “desconectar” por unas horas de él. Sí, he dicho “suerte”. A muchos les gustaría poder estar todo el día observando los gráficos, he incluso he oído decir a algunos que ojalá el día tuviese más de 24 horas para poder seguir “enganchado” al ordenador.

“El pequeño inversor es sólo responsable ante sí mismo”.

André Kostolany

Pero nada más lejos de lo saludable. El inversor que se dedica en exclusividad a la Bolsa es muy consciente de que ese es su trabajo y que sólo tiene que dedicarle unas horas al día. Como en cualquier trabajo, si estamos muchas horas, nos empezamos a sobresaturar y no rendimos. Lo realmente importante es la calidad de esas horas y no la cantidad. Hay que trabajar de modo inteligente y no mucho. Ya que, si trabajamos mucho, vamos a terminar haciendo las cosas mal, como por ejemplo, introduciendo órdenes de compra/venta que no tienen que ver con nuestro plan del inversor.

¿Cuál es la diferencia con otros trabajos? Que como inversores está nuestra cartera en juego, es decir, nuestro dinero; no tenemos una nómina a final de mes que nos pagarán tanto si hemos trabajado bien como si no. Si no lo hacemos bien en los mercados financieros nos quedamos no sólo sin los beneficios de “una nómina” ¡sino sin nuestro propio dinero!

Por eso los que tienen otro trabajo tienen más suerte. Su cerebro está acostumbrado a diversificar el espacio/tiempo tanto para su trabajo como para los mercados. Hasta aquí tenemos una ecuación sencilla con dos variables.

Ahora bien, ninguno de nosotros se dedica sólo a trabajar o al menos “no debe” dedicarse sólo a trabajar. Tenemos familias, amigos, conocidos, personas de nuestro entorno que reclaman nuestra atención y afecto. También vamos al gimnasio, a reuniones, a partidos de futbol con los niños, a la playa, a la piscina, al campo, al cine, al teatro… Es decir, lo que en un principio era una ecuación simple para nuestro cerebro, se convierte en una ecuación complejísima con infinidad de variables y ¡con sólo 24 horas diarias!

Recuerda que nuestro cerebro se cansa. Incluso si nos movemos y proporcionamos a nuestros cerebros oxígeno, agua y un poco de comida de vez en cuando, no es suficiente. ¡Nuestro cerebro necesita un descanso!

“Buena parte del estrés que sienten los nuevos traders es resultado de querer conseguir demasiado con demasiado poco”. Brett N. Steenbarger

La incógnita que soluciona esta ecuación es saber gestionar bien nuestro tiempo. Es fundamental para poder gestionar bien nuestras inversiones. No podemos quedarnos en casa “enganchados” a hablar sólo de mercados financieros porque es lo que en ese momento nos gusta y nos apetece. Tenemos que salir, dejar que nos hablen de cualquier otra cosa y hacer que nuestro cerebro se acostumbre a tener diferentes parcelas y espacios para toda la información que “nos lanzan” los que nos rodean.

Sólo así podremos disfrutar tanto de los mercados como del resto de nuestra vida. Y con un poco de esfuerzo y una buena gestión de nuestro tiempo ¡hasta conseguiremos cumplir los propósitos de Año Nuevo!

“La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor”.

Warren Buffett

Si te ha gustado este artículo, por favor enlázalo, no lo copies. También puedes premiar el esfuerzo que ponemos en cada uno de ellos pinchando en todos los botones de Twitter, Facebook, Google y Menéame para ayudarnos a difundirlo y seguir creciendo.

Menéame
Si quieres ser el primero en leer todos nuestros próximos artículos, puedes suscribirte de manera gratuita y sencilla a nuestro canal RSS.Suscríbete a nuestro RSS