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George Soros: filántropo, filósofo y experto financiero

George Soros es uno de los más grandes especuladores del planeta, aunque también es filántropo, filósofo, experto financiero, manager e inversor de peso en las arenas bursátiles de todo el mundo. De origen húngaro y nacionalizado estadounidense, nació el 12 de agosto de 1930 en Budapest. Su padre era el abogado de origen judío Tivadar Soros. Cuando George Soros tenía trece años, la Alemania nazi tomó el control militar de Hungría (marzo de 1944) y comenzó a exterminar judíos húngaros. El padre de Soros organizó un complicado esquema para ocultar la identidad de toda la familia y de otros judíos, lo cual les permitió sobrevivir al Holocausto. También sobrevivió a la batalla de Budapest, donde las fuerzas soviéticas y nazis peleaban casa por casa dentro de la ciudad.

Cuando peor sea la situación, menos esfuerzo será necesario para cambiarla y poseerá mayor potencial de ascenso

Los primeros pasos de George Soros en las finanzas fueron durante la hiperinflación que sufrió Hungría entre 1945 y 1946. En 1946, Soros escapa de la ocupación de los comunistas participando en un congreso juvenil de esperanto en Suiza. George Soros emigró a Inglaterra en 1947 y trabajó en oficios diversos, mientras estudiaba en la London School of Economics, donde se graduó en Filosofía en 1952, tras estudiar con Karl Popper.

George Soros comenzó a trabajar en finanzas en Londres. En 1956, emigró a los Estados Unidos, donde comenzó a trabajar con F. M. Mayer en temas de arbitraje (1956-1959) y después como analista financiero con Wertheim & Co. (1959-1963). Durante estos años elaboró el concepto de reflexividad como forma de análisis en economía y ciencias humanas.

Soros comenzó una época de inversiones. Entre 1963 y 1973, trabajó en Arnhold and S. Bleichroder, donde alcanzó puestos de alta dirección (vicepresidente), y fundó diversos fondos de cobertura, de gran éxito.

En 1973 se estableció por su cuenta y fundó el Quantum Fund, que con diversas reestructuraciones y actualmente gestionado por sus hijos, continúa siendo su principal vía de operación.

Sus actividades en el ámbito de las divisas le han dado una gran fama, en general negativa, como especulador. Él ha defendido sus actuaciones como una forma de encontrar las diferencias entre las valoraciones reales y percibidas de los activos financieros. Una de sus máximas es:

Encuentra una tendencia cuya premisa sea falsa y apuesta tu dinero contra ella

George SorosEl 16 de septiembre de 1992, Miércoles Negro, observó una debilidad en la libra y decidió apostar a la depreciación de la libra, vendió poco más de 10 mil millones de dólares en libras haciendo temblar al Sistema Monetario Europeo. Puso de rodillas al Bank of England y el Reino Unido tuvo que devaluar la libra, ganando para las arcas de Soros 1.100 millones de dólares. La libra se depreció un 15% respecto al dólar estadounidense y un 25% en las siguientes cinco semanas. Las pérdidas del Banco de Inglaterra ascendieron a 3,4 billones de Libras esterlinas, que al fin y al cabo, lo terminó pagando el país por la devaluación y la inflación. Por aquellos días, en importantes despachos del viejo Continente, el nombre de Soros no se podía pronunciar. Fue apodado “el hombre que quebró el Banco de Inglaterra”

Cuando se comprende que la condición humana es la imperfección del entendimiento, ya no resulta vergonzoso equivocarse, sino persistir en los errores

En 1997, durante la crisis financiera asiática, el primer ministro de Malasia, Mahathir bin Mohamad acusó a Soros de de usar la riqueza bajo su control para castigar a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para acoger a Myanmar como miembro. Tras una historia de comentarios antisemitas, Mahathir hizo referencia específica a los antecedentes judíos de George Soros (“Es el judío que provocó la caída de la moneda”) e implicó a Soros como orquestador de la caída, ya que “era parte de una gran conspiración judía”. Nueve años después, en 2006, Mahathir se reunió con Soros y luego declaró que aceptaba que George Soros no había sido responsable de esa crisis.

También los rusos debieron padecer en carne propia los vaivenes de la timba financiera, desatados durante la crisis del rublo en 1998, gracias a la magia de Soros. George Soros fue el único especulador que se llevó por delante una regla de oro en la bolsa: “No especules nunca contra el Banco Central”.

No importa para nada si tienes razón o no. Lo que sí importa es cuánto dinero ganas cuando tienes razón y cuánto dinero pierdes cuando estás equivocado.

Actualmente es el presidente de la Soros Fund Management y del Open Society Institute así como también miembro del consejo directivo del Council on Foreign Relations. La Soros Fund Management administra seis Hedge Funds con un total de más de 70.000 millones de dólares de inversiones. George Soros está convencido de que sus especulaciones con derivados y otros productos financieros de alto riesgo, podrían llegar a desatar de forma automática una reacción en cadena en los mercados de todo el mundo.

George Soros es un hombre que no posee gustos extravagantes o placeres muy sofisticados. A principios de los años 80, tenía una fortuna calculada en unos 25 millones de dólares. Tiempo después, sus fondos de inversiones Quantum representaban una fortuna cerca de los 100 millones de dólares. Al comenzar el nuevo milenio, la fortuna de George Soros se estimaba en unos 5.000 millones de dólares.

El dinero está hecho para descartar lo obvio y apostarlo a lo inesperado

Si bien actualmente George Soros sigue en el negocio, ya hace tiempo que se alejó de los ajetreos diarios de Wall Street. Reside en Park Avenue y como es usual en aquellos que fueron “tocados” por la fortuna, se dedica a donar parte de su riqueza a obras de beneficencia y caridad. George Soros se dedica desde el año 1979 a actividades filantrópicas. En 1993 creó la Open Society Institute, empresa privada de concesión de subvenciones para promover gobiernos democráticos, derechos humanos, económicos, jurídicos y reformas sociales. Ayuda en la construcción de la economía de Europa del Este. También se ha dedicado a escribir libros, principalmente sobre bolsa y también sobre filantropía. Viaja alrededor del mundo. En resumen: disfruta de sus millones.

Los mercados están diseñados para permitir a las personas cuidar sus necesidades particulares y obtener beneficios. Son realmente un gran invento y no debemos menospreciarlos, pero no están diseñados para atender las necesidades sociales.

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