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Cortos o largos: invirtiendo en bolsa

Operar en cortos o largos, ¡esta es la cuestión! Debido a la situación económica en la que nos encontramos, los medios de comunicación se hacen eco de las noticias financieras y esto hace que se tenga un mayor interés por tener los conocimientos necesarios para entender qué nos están contando.

La prohibición de cortos fue noticia, pero no todo el mundo que empieza entiende realmente el significado de ponerse corto o largo. Hay personas que piensan que ponerse cortos es invertir a corto plazo. Otros que durante la prohibición de cortos no pueden vender sus acciones porque están por debajo del precio al que compraron… ¡Nada más lejos de la realidad!

Ponerse largo es la posición habitual para muchos inversores, pensamos que la bolsa va a subir, y ganamos dinero cuando sube, pero perdemos cuando baja. Ponerse corto es pensar que la bolsa va a caer, de forma que se ganará dinero si cae y se perderá dinero si sube. Esto es sencillo de diferenciar. El problema es ¿cómo nos ponemos cortos en un valor?

Antiguamente se buscaba a alguien que tuviera las acciones que nosotros queríamos, se las pedíamos prestadas, las vendíamos y obteníamos el dinero. Al cabo de un tiempo, previamente pactado, cuando estas acciones bajaban las comprabas más baratas y se las devolvías a su dueño, la diferencia era tu ganancia. Si esas acciones habían subido las comprabas más caras e igualmente se las devolvías a su dueño con una minusvalía para tu cartera.

Actualmente hay varias formas de ponerse corto y cada una de ellas tiene sus “peculiaridades”. En España la mejor manera de comprar cortos es a través de CFD´s (contrato por diferencia) que es el derivado que mejor permite estos movimientos, ya que evita la falta de transparencia y la poca liquidez de otros, como el warrant o el futuro. Pero aún así aquí os expongo diferentes maneras de ponerse corto:

  • La primera es una opción muy similar a lo que se hacía antiguamente: vendiendo futuros. El futuro es un contrato por el que se acuerda comprar o vender activos financieros (bonos, depósitos, índices bursátiles, divisas) o materias primas a un precio fijado, en una fecha futura determinada. La diferencia con la opción es que mientras ésta representa un derecho, que se podrá ejercitar o no, el futuro es una obligación, es decir, llegada la fecha de vencimiento del contrato hay que comprar (o vender) la acción. El inversor puede contratar un futuro como comprador o como vendedor (cortos o largos).
  • La segunda opción sería comprando warrants u opciones PUT o CALL. Es un producto financiero en el que se dispone de un derecho, no de una obligación. Es una opción sobre un valor, materia o índice con precio y fecha futura. Los call obtienen beneficios cuando el activo sube, los put obtienen beneficios cuando el activo baja.
  • La tercera opción sería comprar ETFs o Hedge Funds “inversos”, que ganan o pierden al revés de lo que haga el mercado. Replican el comportamiento contrario.
  • Y otra posibilidad, probablemente más común a día de hoy, son los CFD´s. Los contratos por diferencia son un producto financiero mediante el cual dos partes intercambian la diferencia entre el precio de compra-venta en una operación financiera. Con ellos se puede operar tanto en el lado alcista como el bajista. La operación se cierra abonando la diferencia.

Pero vamos a ver dos ejemplos uno de largos y otro de cortos:

Caso número 1: Abrimos una posición larga en Grifols a 22,67€ tras ver que tiene todo a su favor para que suba, es decir, compramos. Posicionamos nuestro stops loss y dejamos que el valor siga en su tendencia alcista rentabilizando nuestro dinero. En el momento en que el precio del valor caiga por debajo de nuestro stop o llegue a nuestro “take profit”, cerraremos largos (venderemos), recogeremos beneficios y buscaremos otra oportunidad en el mercado.

Grafico de operación de largos en Grifols

 

Caso número 2: En este segundo ejemplo detectamos una clara formación HCH en el valor. Entramos cortos cuando el precio pierde el soporte que marca esta formación en el entorno de los 4,42€.  Posicionamos nuestro stops loss por encima del precio de apertura y dejamos que el valor siga en su tendencia bajista rentabilizando nuestro dinero. En el momento en que el precio llegue a nuestro punto de toma de beneficios cerraremos la posición corta, recogeremos beneficios y buscaremos otra oportunidad en el mercado.

Gráfico de operación de cortos

Así que ahora ya sabemos que cuando nos hablen de abrir una posición larga se refieren a comprar; si hablamos de cerrar largos estamos diciendo que vendemos. Y al contrario en los cortos: cuando nos hablen de abrir una posición corta o de entrar en cortos significa que vendemos; cuando nos hablen de cerrar cortos no es otra cosa que comprar lo vendido.

Desde esBolsa queremos ayudarte en tu formación como trader y por eso es una de nuestras metas principales, ¡así que no dudes en exponer tus dudas!

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